Inicio > Temas sobre Cuba > Las teorías sobre la “purga castrista”

Las teorías sobre la “purga castrista”

9 marzo 2009

Andrés Oppenheimer/Cubanitoweb

En estas teorías agregamos la nuestra: La realidad es que si el nuevo presidente de los Estados Unidos levanta el embargo a la Isla, ya no tendría la dirigencia castrista para sostener su discurso de país sitiado y sus medidas draconianas sobre la pobalción sería caso para la historia y las campanas de cambio doblarían inmediatamente. Es el temor a esto lo que mueve a militarizar más a Cuba, el miedo a ser juzgados en el ocaso de sus vidas. 

Los castrólogos, o sea quienes practican esa oscura ciencia que es tratar de interpretar las acciones de los hermanos Castro, están divididos respecto de la purga del gabinete que tuvo lugar en Cuba la semana pasada: algunos la consideran una señal de cambio, mientras que otros la interpretan como una señal de resistencia al cambio.

Antes de compartir con ustedes mi propia interpretación de los hechos, echemos un rápido vistazo a las tres teorías principales sobre los motivos detrás de la destitución de una docena de altos funcionarios cubanos, entre ellos el ex ministro de relaciones exteriores, Felipe Pérez Roque, y el ex zar económico, Carlos Lage. Desde hace mucho tiempo, se rumoraba que ambos estaban entre los más probables sucesores del presidente Raúl Castro, de 78 años de edad.

Perez Roque, de 44 años, un ex ayudante privado de Fidel Castro y un ”fidelista” incondicional, era un funcionario de línea dura. Un hombre de limitado alcance intelectual que se enorgullecía de ser considerado un ”talibán” cubano, en una oportunidad me aseveró con total seriedad que en Cuba había más libertad de prensa que en Miami. (Si así fuera, le respondí, Cuba tendría que tener varios opinadores anticastristas en sus medios de difusión).

Lage, por el contrario, era un reformista. Médico de profesión, de 57 años, Lage fue responsable de las reformas económicas que permitieron la recuperación cubana tras el ”período especial” que siguió al colapso del bloque soviético.

A fines de la semana pasada, como suele suceder tras todas las purgas en regímenes estalinistas, Pérez Roque y Lage firmaron sus respectivas ”mea culpas”, después de que el octogenario Fidel Castro los acusó de haber sucumbido a ”la miel del poder”, y señaló que “el enemigo externo se llenó de ilusiones con ellos”.

Entre las explicaciones más frecuentes de la purga:

La teoría de la ‘’señal de cambio”: el presidente Raúl Castro está consolidando su poder, destituyendo a los hombres de Fidel y reemplazándolos con sus propios cuadros –casi todos militares– en los cargos más altos del gobierno, anticipándose a medidas del presidente Barack Obama para levantar algunas sanciones estadounidenses contra Cuba.

Al nombrar a sus propios cuadros, Raúl también está promoviendo una nueva generación de líderes que estarán mejor equipados para enfrentar las nuevas realidades políticas y económicas, según sostiene esta teoría, la más respaldada por los castrólogos.

La teoría de ”la resistencia al cambio”: anticipándose a las medidas del gobierno norteamericano para iniciar una posible negociación con Cuba, los hermanos Castro destituyeron a los miembros más jovenes, más conocidos y más conectados internacionalmente del gabinete para enviar una clara señal de que no habrá ninguna grieta interna en el régimen cubano.

Lo que ocurrió en Cuba es una reconcentración de poder: si Estados Unidos levanta algunas de sus sanciones económicas a la isla, el régimen cubano querrá hacerle frente a la nueva situación como un bloque monolítico, sostiene la teoría.

Andrés Oppenheimer

El Nuevo Herald

Anuncios
  1. Humberto Matheus
    9 marzo 2009 en 7:09 pm

    Otra teoría, de alguien que no es castrólogo, es que a Raúl Castro no le gustó que estos cuadros que fueron destituídos, estuvieran brillando con luz propia, aprovechando la coyuntura creada por la enfermedad de Fidel.

  1. 9 marzo 2009 en 10:45 am
Los comentarios están cerrados.
A %d blogueros les gusta esto: