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Reflexiones con Mutis

24 agosto 2008
Quiero decir LIBERTAD!

Quiero decir LIBERTAD!

MontesJunior/Cubanitoweb

Sabido es que el socialismo y/o comunismo utilizan como una de sus vitrinas, para demostrar su superioridad como modelo social, el deporte. Le dan una gran importancia, sobre todo para las competencias internacionales de punta, Juegos Olímpicos, Campeonatos Mundiales, Grand Prix y Campeonatos Continentales como los Panamericanos. Invierten enormes esfuerzos tanto económicos como de sus ciudadanos, le inyectan un carácter de superioridad en fortaleza, ética, moral, disciplina y humildad a sus “elegidos”, quienes siempre agradecen en primer lugar al dictador de turno (olvidando su propio esfuerzo sin el cual sería imposible nada) y después a su familia al punto de convertir esto en algo patético y fuera de lugar en una competencia deportiva. La política supera así al espíritu olímpico.

También es bien conocido como muchos de esos atletas de alta competencia, se entrenan arduamente para en la primera oportunidad, escapar del infierno social al que convierten estos ególatras a sus pueblos, suprimiéndoles sus libertades mas esenciales y mintiéndoles al decir que su modelo de sociedad (o suciedad?) es superior.

Lo cierto es, que todavía el socialismo o comunismo o como socialismo del siglo XXI, no ha podido generar el bienestar social ni ha demostrado superioridad de esa sociedad con respecto al capitalismo, sus ciudadanos viven terribles restricciones y la libertad personal es castrada. Digan lo que digan los intelectuales de izquierda, los repetidores de oficio de los líderes y las asambleas con síndrome de unanimidad.

En estas olimpiadas Cuba cayó estrepitosamente en el medallero. Se desplomó, muchos atletas estaban compitiendo como desmotivados, como las muchachas del equipo de volleyboll, que cayeron al cuarto lugar y los de boxeo que no ganaron ni una de oro. Los atletas cubanos van a competir creyendo sinceramente que son los mejores en todo (está bien que sicológicamente piensen así) pero cuando pierden, la culpa es del otro o de los árbitros, nunca suya. Se han acostumbrado a pensar que le “roban” las medallas y acusan hasta el imperialismo yanqui con tal de justificar eso, cayendo en situaciones tan vergonzosas como las de Angel Volodia  Matos que agredió a un árbitro y fue expulsado él y su entrenador de por vida del deporte.

Si lo que los deportistas alegan es verdad, que están siendo estafados hay una forma de superar eso. SIENDO MEJORES QUE LOS DEMAS. Pero de una forma avasallante como el norteamericano Phelps en natación o el jamaiquino Bolt en 100, 200 y 4×100 metros o el cubano Dayron Robles de 110 metros con vallas, otra cosa serán solo justificaciones que llevarán inevitablemente a acciones antideportivas.

El caso de Venezuela es el de un líder que quiere demostrar que el socialismo es superior pero gobierna a unos súbditos que se mueven al ritmo del arpa, cuatro, maracas y whysky. Desde el grotesco abanderamiento de la delegación olímpica, hecho el día del cumpleaños de Chávez, donde hasta el cantante le jaló bolas al presidente, pasando por el despelote del desfile en las olimpíadas hasta el desmesurado despliegue propagandístico en radio, tv y vallas en todo el país donde querían hacer creer que gracias a la revolución la delegación era la más numerosa y que ganarían muchas medallas, generó la mayor de las burlas de una gran parte de la población al ver que sólo se ganó una presea de bronce y el gasto ha sido sideral. Venezuela entera vió como las jugadoras de softbol eran noqueadas por las gringas, como el mosquito Suárez se caía de bruces en la competencia y como los boxeadores y esgrimistas(con medallas mundiales) eran derrotados sin compasión por sus rivales. La cantidad no significa calidad y a los juegos olímpicos hay que llevar CALIDAD para no crear falsas expectativas en la población , ni presión en los atletas.

Como gran colofón, ahora dirán tanto en Cuba como en Venezuela que la culpa es del imperialismo mismo, de la CIA y de cualquiera otro menos de sus propios errores, esto sucede siempre que se politiza con una ideología, algo que debe ser totalmente puro: el deporte. Al final las vitrinas comunistoides terminan igual, en el basurero de la historia, llevándose, eso sí, los más puros deseos de generaciones de jóvenes que tontamente creyeron en ellos.

De esta forma hago mutis por el foro……………….

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