Puedo dar más
y quiero dar más
pero ante mí se levantan:
muros de jefes de granito
(que ya dieron lo suyo o temen la idea nueva)
ejércitos de indiferentes
cobardes que no toman partido (pero murmuran)
perros que se aferran al hueso seguro
e idólatras de íconos sin pintura.
Puedo dar más
y quiero crear
no sumirme en las montañas de mentiras
que en papeles se plasman
no filosofar en mi era
no embrutecerme con ideologías
y desterrar los dogmas de las cortinas;
no permitir que decidan por mí
no robar ideas ajenas
ni parar lo que corre en mis venas.
Puedo dar más
y quiero pensar
sentir que todo lo aprendido
vale la pena
no buscar caminos a tientas
ni pelearme con mi vecino
a sabiendas;
conocer lo que piensan los demás
y decidir sin ser estigmatizado
caminando con libertad
sin mi número en el bolsillo.
Puedo dar más
tengo mi corazón
tengo el deseo
y tengo mi alma.
Enero. 89






Internet Libre para Cuba 

































